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Tuesday, July 24, 2012

Del Greco a Goya a Camnitzer

www.museoarteponce.org
Este verano se presentó en el Museo de Arte de Ponce de Puerto Rico la exhibición Del Greco a Goya: Obras maestras del Museo del Prado. Este proyecto se suma a los numerosos esfuerzos de esta institución de poner al alcance de los residentes de la isla, un acervo de importantes obras, y con la presentación de éstas, ideas y puntos de reflexión. El éxito de la misma fue tal, que el museo pospuso la fecha de clausura una semana. La exhibición que contó con 24 obras del Museo del Prado en Madrid, y complementada por más de una docena de pinturas de la colección del MAP, merece un comentario positivo. 
Foto por: GCC

Pero en ésta visita en la que la expectativa de una buena exhibición fue satisfecha, me encontré con el arte conceptual de Luis Camnitzer y su proyecto Arte en Respuesta. Camnitzer, uruguayo de nacimiento, ha fluído por décadas en la corriente del arte conceptual. Su exhibición en el MAP se concentró en poner en diálogo obras suyas con obras de la colección permanente del museo. El resultado: genial. Aunque de seguro, otros visitantes difieren. Camnitzer juega con el fundamento conceptual que subyace algunas de las pinturas y esculturas de la instalación permanente cuestionando a su vez la respuesta del visitante/observador. Su intervención en las salas se hace incómoda para algunas personas. Muchos comentaban que esas "cosas" (todavía en el 2012 muchos resisten llamar "arte" al arte conceptual), no pegan. No corresponden. Sin embargo corresponden por demás. En sociedades altamente consumistas como la nuestra, no se consume lo suficiente visualmente. En los museos locales muchas veces los visitantes van como de prisa, mapa en mano "a ver qué es lo grandioso que tiene esto" como me decía una vez un estudiante. Consciente de lo que han representado los museos históricamente como instituciones a veces monolíticas, a veces estáticas, que promueven una visión específica de ciertos eventos e ideas (sobre todo hasta el siglo XIX), Camnitzer aprovecha estos espacios para desestabilizar precisamente eso que parece estar tan arraigado en los museos tradicionales y en los públicos más conservadores que llegan con ideas preconcebidas de lo que van a ver. Entre otras cosas, me agradó muchísimo el cuestionamiento sobre la visión y la mirada. En varias instancias de la exhibición, el artista nos fuerza a cambiar de papel: de ser observador, pasamos a ser observados por aquello que observamos. En otras palabras las obras de arte, los objetos inanimados son los que nos observan a medida que nos movemos por el espacio. Ese es el caso de su pieza Narciso, una de mis favoritas que consiste de dos fotografías expuestas en ambos extremos de una de las salas y en medio de las cuáles pasamos para ver pinturas de reyes y personajes históricos notables. De modo que somos observados y escrutados a la vez que nos hace consciente de nuestra presencia. Me hubiese encantado llevar a mis estudiantes a ver tan buena propuesta. Incluso, Camnitzer cuestiona su propia identidad como artista al exponer su Autorretrato, en el que un abanico de pie mueve un lápiz que cuelga de un hilo en la pared y el cual traza una línea (que asemeja un poco un sonrisa cínica) en la pared del museo. 

Valía tanto la pena ver la pieza dibujarse, como a los visitantes reaccionar a ella. Algo tan banal y tan simple, tan cotidiano, provoca reflexiones precisamente sobre lo que ha sido (y muy a menudo) esperamos que sea el papel del artista. Aquí Camnitzer al hacer que ésta línea se trace en el lugar donde usualmente se colgaría una pintura, se ríe (con una sonrisa duchampiana) de nuestras preconcebidas nociones de lo que es la tradición retratista europea. Al final, ¿qué es un retrato, si no una serie de marcas en una superficie?

Saturday, October 31, 2009

Director del MoMA en PR: Museums in the XXIst Century


(Dr. Glenn D. Lowry, Director del MoMA
Fotografía de PrimeraHora.com) 

Este pasado miércoles 28 de octubre el Dr. Glenn Lowry, director del Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, se presentó en San Juan a una audiencia compuesta mayormente de amigos del Museo de Arte de Ponce así como también de otros profesionales en el campo de los museos y las artes visuales en Puerto Rico. Afortunadamente tuve la oportunidad de asistir a su charla titulada Museums in the XXIst Century la cual estuvo dirigida al asunto de la recaudación de fondos (los conocidos capital campaigns) para mejoras y expansiones. Pero el Dr. Lowry hizo mucho más que eso; compartió su experiencia como director de uno de los museos más importantes del mundo abordando diversos aspectos de su difícil tarea. Luego de una presentación de la presidenta de la junta de directores del museo, así como del director del MAP, este neuyorquino de gran estatura (literal y figurativa) compartió también sus impresiones sobre la labor realizada por el MAP y señaló que ambos edificios, el original del MoMA y el del MAP fueron diseñados por Edward Durell Stone, en el 1937 y 1961 respectivamente. Actualmente el MoMA cuenta con aproximadamente 650,000 pies cuadrados de espacio para sus operaciones administrativas, espacio para exposiciones, centro educativo, biblioteca, tienda, y jardín escultórico. Más allá de lo magnífico que es el MoMA como institución y como motor del arte moderno desde su fundación en el 1929, la charla fue una oportunidad para considerar el estado actual de los museos en general en relación con la crisis económica tanto en los Estados Unidos como en Puerto Rico. El Dr. Agustín Arteaga, director del MAP compartió datos sobre la gran aportación cultural que ha hecho y hace el museo en nuestra isla, pero además dio algunos detalles del beneficio económico que tiene la ciudad y el país por tener el museo operando y dando servicio a la comunidad en general. Toda esta discusión me hizo pensar en una reciente proclama del Presidente Obama en la cual declara a octubre el mes nacional de las artes y las humanidades. En la proclama nos dice el Presidente:

"The arts and humanities also bring our economy untold benefits. Millions of Americans take part in the non-profit and for-profit arts industries. Cultural and arts activities not only contribute tens of billions of dollars to our economy, but also inspire innovation. In neighborhoods and communities across the Nation, the arts and humanities lie at the center of revitalization, inspiring creativity, ideas, and new hope in areas that have gone too long without it."

A raíz de esto, se preguntaba una amiga historiadora del arte el otro día, que si nos quieren tanto (refiriéndose a los que trabajamos en el área del arte y la cultura), ¿por qué el aparato gubernamental no ofrece un apoyo proporcional a las instituciones y el personal que se dedican precisamente a investigar, presentar, y divulgar el arte? Si la consideración es económica, al parecer los números indican (tanto en PR como en USA) que las instituciones culturales particularmente los museos en muchas ocasiones presentan un beneficio económico para las ciudades donde están localizadas. También como dice el Presidente, el arte ha servido para mejorar grandemente la educación de los jóvenes incluso en áreas científicas y otras disciplinas. Sería fácil entender que al igual que invertir en la calidad y recursos de instituciones universitarias, asignar fondos y recursos a los museos y otras instituciones dedicadas a las artes visuales son una inversión para la sociedad y para el país. ¿Por qué los artistas plásticos no gozan de muchos de los beneficios o apoyo que se le brinda a los atletas por ejemplo? Basta con considerar países europeos e incluso muchos países latinoamericanos para quienes la cultura es parte fundamental e inquebrantable de la espina dorsal de sus economías, turismo, mercado, educación, etc. Queda entonces la tarea de reflexionar sobre el aparente desdén hacia la cultura y las artes que vivimos en Puerto Rico en estos días. No me refiero al sentido de orgullo nacional y folklórico que sienten muchos puertorriqueños cuando escuchan un toque de bomba y plena, o ven una talla de santos, o cuando escuchan a un trovador improvisar. Me refiero a la falta de una política pública bien estructurada, organizada y debidamente respaldada con fondos y recursos. Una política que cuente con un acervo de expertos con preparación en las áreas necesarias para no sólo promover el arte si no, para incorporar el arte en el quehacer diario del país. Y además y muy importante, para hacer de ese quehacer uno competitivo a nivel internacional. Decir que nos encanta el arte no es suficiente, asistir a las inauguraciones de exposiciones no es suficiente, comisionar artistas para exponer sus creaciones en bancos y hoteles no es suficiente. Se necesita urgentemente una transformación de la idiosincracia político-institucional que sea inclusiva y progresista, que se vea en el arte a sí misma y que cree infraestructuras que provean para el desarrollo integral de la sociedad y del ciudadano. Ya algunas instituciones como el MAP lo están haciendo. Hace falta que instituciones de gobierno así como privadas en otras áreas así lo hagan. No quisiera ser tan pesimista y pensar que estamos viviendo una de esas situaciones donde se comenta que un pueblo ignorante es un pueblo que es mucho más fácil de manipular. El arte despierta, educa, provoca, cuestiona, critica, irrita, conmueve y transforma. Y así también la experiencia de ésta, su estudio, interpretación nos hace más abiertos, tolerantes, creativos, y como consecuencia catalíticos de transformación social a nivel local y también a nivel macro.